Bilhana
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Supongo que nos pasa a todos; tras el flechazo, tras desearlo mucho, tras buscarlo entre docenas de vendedores, tras hacer lo imposible por conseguirlo, tras tenerlo en las manos,… la ilusión nos dura sólo unos meses, y luego, a la caja… Esta triste historia es la de mi Mondia, un reloj simplemente precioso.
Unitas 6498 decorada y modificada con datario (a las 12). Esfera blanca, agujas azules, zafiro,… lo tiene todo, pero que lleva meses sin salir de casa.
Sus 42 mm de diámetro le convierten en un reloj asumible por casi cualquier muñeca. Los números en azul y la limpieza de la esfera lo hacen un reloj elegante.
Presenta ligerísimas marcas que no pueden calificarse de rayas, especialmente en el bisel, ya que el reloj ha formado parte de los habituales durante meses, una simple toallita de CapCod lo dejará de re-estreno.
Es una pieza de edición limitada, que ya no está en el mercado, con la firma de la marca en el lateral de la caja, en la corona y en la hebilla de su correa negra de Aligator, suave y en buen estado.
La caja es sencillamente espectacular y da una idea de lo cuidada que está la presentación del reloj. Mide más de 20 cm de lado, está realizada en madera maciza, con cristal translucido con la marca serigrafiada en la tapa, pesa casi medio quilo.
Conservo la documentación que acredita su autenticidad y la garantía sellada en abril de 2008, fecha en que lo compré en una joyería de Brindisi.
Preferiría un cambio, asumiendo la diferencia en efectivo en caso de intercambiarlo por una pieza superior. Un Speedy professional, un Junghans MaxBill Crono, un Timewalker, un Aerospace, o alguna pieza Longines de la Master Collection,… tampoco le haría ascos a algún vintage, siempre y cuando cumpla, al menos dos, de cuatro condiciones: calibre mítico, generosas dimensiones, metal precioso y/o complicaciones atractivas. Llegado el caso podría plantearme intercambiar el Mondia por euros de curso legal, ya que me gustan casi tanto como los relojes.
No hay problema en enviarlo, pero dado el volumen y el peso de la caja preferiría poder hacer la operación en persona, vivo entre Barcelona y Madrid.

Unitas 6498 decorada y modificada con datario (a las 12). Esfera blanca, agujas azules, zafiro,… lo tiene todo, pero que lleva meses sin salir de casa.

Sus 42 mm de diámetro le convierten en un reloj asumible por casi cualquier muñeca. Los números en azul y la limpieza de la esfera lo hacen un reloj elegante.

Presenta ligerísimas marcas que no pueden calificarse de rayas, especialmente en el bisel, ya que el reloj ha formado parte de los habituales durante meses, una simple toallita de CapCod lo dejará de re-estreno.

Es una pieza de edición limitada, que ya no está en el mercado, con la firma de la marca en el lateral de la caja, en la corona y en la hebilla de su correa negra de Aligator, suave y en buen estado.

La caja es sencillamente espectacular y da una idea de lo cuidada que está la presentación del reloj. Mide más de 20 cm de lado, está realizada en madera maciza, con cristal translucido con la marca serigrafiada en la tapa, pesa casi medio quilo.


Conservo la documentación que acredita su autenticidad y la garantía sellada en abril de 2008, fecha en que lo compré en una joyería de Brindisi.

Preferiría un cambio, asumiendo la diferencia en efectivo en caso de intercambiarlo por una pieza superior. Un Speedy professional, un Junghans MaxBill Crono, un Timewalker, un Aerospace, o alguna pieza Longines de la Master Collection,… tampoco le haría ascos a algún vintage, siempre y cuando cumpla, al menos dos, de cuatro condiciones: calibre mítico, generosas dimensiones, metal precioso y/o complicaciones atractivas. Llegado el caso podría plantearme intercambiar el Mondia por euros de curso legal, ya que me gustan casi tanto como los relojes.
No hay problema en enviarlo, pero dado el volumen y el peso de la caja preferiría poder hacer la operación en persona, vivo entre Barcelona y Madrid.